Me habían recomendado ir a cenar al WineBar, un restaurante que hay a unos 5 Km de San Martín de los Andes, obviamente fui y ¿qué pasó? Que me puse hasta el culito de comer y de beber vino... ¿y cómo salí? Rodando... y ¿qué pasó el día siguiente? Pues que el día que más muerta estaba hacía un tiempo de puta madre, así que me dije tira palante que esto hay que aprovecharlo... Primero fui a hacer una caminata (no más de dos horas) hasta el Mirador de Bandurrias, que además de tener unas vistas bastante buenas del Lago Lacar, creo que sirvió para rebajar un poco.
No estoy segura pero creo que no me estoy engordando nada, incluso diría que estoy adelgazando… ¿será el frío?
Después de una buena caminata matutina que mejor que coger el coche y hacer los 40 Km de carretera asfaltada de la ruta de los 7 lagos, me encantó y me quedé con muchas ganas de seguir, pero mejor parar a tiempo que morir durante las vacaciones, aunque ahora que lo pienso es mejor morir en vacaciones que durante el rutinario periodo laboral, ¿no? Soy burra, no sé porqué no seguí.
Atardecer: Un buena bañera en un buen hotel, en todo viaje hay que darse un homenaje!!!
Cena: Ciervo con salsa de hongos, bueníiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo.

Foto 1: Mirador de Bandurrias, Lago Lacar, San Martín de los Andes, Patagonia, Argentina.
Foto 1: Lago Meliquina, Ruta de los 7 Lagos, Patagonia, Argentina.



Mientras conducía por la playa he tenido que cruzar varios riachuelos, pues bien, es bien conocido que si el riachuelo deja de ser riachuelo para convertirse en RIO tienes que aminorar el paso y cruzarlo pausadamente, a mi esta parte se me ha pasado por alto y en lugar de aminorar he acelerado, así que mientras cruzábamos el GRAN RIO parecía que en lugar de ir en todo terreno íbamos en submarino, el agua ha entrado por todas partes, pero claro no podía parar en medio del RIO, esta norma es también conocida y por suerte la he recordado. Una vez cruzado el río he parado, he mirado hacia atrás y he visto la magnitud de la catástrofe, mis compañeros estaban COMPLETAMENTE EMPAPADOS!!!










Sólo levantarme esta mañana ya sabía que la vida de niña BIEN estaba a punto de llegar a su fin, tendría que volver a la dura vida del viajero pobre, mochila en la espalda, autobús de línea, habitaciones compartidas en hostales inmundos… 









